Vuelta a la derecha y ahora a la izquierda, veo que no hay
nadie. Sigo caminando un poco mas, ¿a donde estoy yendo?, no tengo ni un poco
de miedo, siento que este lugar ya lo conozco que. No hay nada extraño ni nada
que impida mi camino.
Miro hacia el final y veo algo, no puedo distinguirlo bien.
Tengo una hermosa sensación, me veo a mi misma descalza con ropa muy cómoda y
caminando sobre la alfombra mas suave y linda que jamás haya conocido, esta
embarca hasta el techo y allí hay unas hermosas lámparas antiguas.
Me siento tan bien, creo que esta es la forma en la que
tiene que ser todo no?; un recuerdo de repente se apodera de mi: estoy en el
mismo lugar pero ahora el camino es mas cuidadoso y tengo miedo, las paredes se
deterioran y se vuelve todo parecido a un callejón que apenas puedo reconocer,
tengo heridas en el cuerpo, siento que estoy por morir, se están riendo de mi.
Una mano me toca el hombro para hacerme reaccionar y estoy devuelta en el mismo
lugar, giro para ver quien era pero no hay nadie.
Creo que ya sé que esta pasando y empiezo a correr para
llegar a la meta pero se aleja cada vez mas y no entiendo porque, quiero
llorar, una voz muy familiar y serena me dice:- tranquila disfrútalo-, sin
esperar un instante mas me doy vuelta con los ojos cerrado y estiro mis manos
para un abrazo, pero otra vez no pasa nada. No vuelvo abrir los ojos y alguien
me abraza por detrás, es tan cálido y se siente tan bien. Me encanta su
perfume, me doy vuelta y veo la sonrisa mas linda que jamás me pude imaginar -¡Siempre
estuve acá!-pude ver como sus labios se movían al pronunciar cada letra, fue lo
único que dijo, levante un poco mas la vista y pude comprobar que era cierto.
Quiero decirle algo pero mis palabras se empiezan a pisar
entre ellas y comienza el tartamudeo, deseo organizarlas pero él me interrumpe
con un beso. Ya esta eso era todo lo que necesitaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario